La primera pregunta que toda organización debería hacerse antes de redactar una nota de prensa es sencilla: ¿esta información es relevante para una audiencia más amplia que la propia empresa? Los medios buscan contenidos que aporten valor a sus lectores, audiencias o comunidades, no mensajes promocionales disfrazados de noticia.

Existen algunos criterios básicos que ayudan a determinar si una información tiene verdadero valor periodístico. Por ejemplo, la novedad de los hechos; la relevancia económica o social de la información; el impacto que puede generar en un sector, una comunidad o un grupo de personas; la existencia de datos, tendencias o resultados que aporten contexto; y la posibilidad de ofrecer una mirada experta sobre un tema de actualidad.

Por otra parte, no suele ser recomendable enviar una nota de prensa cuando la información se limita a logros internos sin impacto externo, celebraciones corporativas que carecen de interés público, cambios menores dentro de la organización o mensajes exclusivamente comerciales orientados a vender un producto o servicio.

Ahora, el siguiente punto es fundamental y se trata de la oportunidad. Una noticia puede perder valor si se comunica fuera de contexto o cuando ya no existe interés mediático sobre el tema. Por el contrario, una empresa que conecta sus anuncios con tendencias, desafíos o conversaciones vigentes aumenta significativamente sus posibilidades de ser considerada una fuente relevante.

También es importante entender que no toda comunicación corporativa debe transformarse en una nota de prensa. Algunas informaciones pueden tener mejor rendimiento a través de redes sociales, newsletters, blogs corporativos o comunicaciones directas con clientes y colaboradores. También hay que pensar que muchas veces lo que es atractivo para la televisión tal vez no lo será para una radio, por ejemplo. Elegir correctamente el canal es tan importante como definir el mensaje.

Las organizaciones que logran una presencia mediática consistente no son necesariamente las que envían más notas de prensa, sino aquellas que desarrollan una estrategia basada sobre todo en vocerías preparadas, contenido relevante y una comprensión clara de lo que realmente interesa a los medios y sus audiencias.

Antes de enviar una nota de prensa, vale la pena detenerse unos minutos y evaluar si la información responde a una necesidad informativa real. Si la respuesta es afirmativa, las probabilidades de obtener cobertura aumentarán considerablemente. Si no lo es, quizás sea momento de buscar otro formato o replantear el enfoque de la historia.

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